República del Perú

MUNICIPALIDAD PROVINCIAL DE MORROPÓN - CHULUCANAS

Menú
Vinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo SliderVinaora Nivo Slider

COMPLEJO CEREMONIAL ÑAÑANIQUE

Las investigaciones realizadas desde 1986 en el cerro Ñañañique han permitido el estudio y la caracterización de un complejo ceremonial, edificado y ocupado entre los siglos X - V antes de nuestra era. Están presentes contemporáneamente en el sitio varias tradiciones cerámicas de orígenes y estilos diversos cuya evaluación temporal se puede seguir tanto del punto de vista de las formas y técnicas decorativas como de la iconografía, abundante y diversificada. La ocupación de la época formativa se extiende sobre una superficie de más de 10 Hás. y se subdivide en seis sectores principales. Este conjunto, que presenta una forma general en U, comprendía al menos en su fase tardía, numerosas plataformas y edificios dispuestos alrededor de una plaza rectangular.

Aunque se trata aqui de la adaptación y modificación de relieves naturales, el plano gneral del complejo, así como de unas de las construcciones estudiadas, parecen referirse claramente al modelo arquitectónico ya conocido en otras regiones más meridionales del Perú. También es evidente la existencia de dos principales fases de construcción asociadas a un material cerámico diferente.

EL CERRO ÑAÑAÑIQUE

El sitio arqueológico de Ñañañique fue investigado entre los años de 1986 y 1987 por el equipo de investigación científica de la ORSTOM y la Pontificia Universidad Católica del Perú en el marco del Convenio de Cooperación Científica.

Los estudios que aquí se realizaron, resolvieron grandes interrogantes en cuanto que la información recogida no solo sirvió para reconocer arqueológicamente Ñañañique, sino también porque se pudieron elaborar hipótesis relacionada a los inicios y formación de la cultura Vicús, cultura más representativa e investigada del Alto Piura. La hipótesis principal, planteada y demostrado por Jean Guffroy en las investigaciones realizadas "es que en Ñañañique se estaría frente a un principio de colonización cuyo centro dinámico se ubicó en los alrededores del Cerro Ñañañique que se desarrolló posteriormente con crecimiento poblacional y la ocupación progresiva del valle cercano" (Guffroy 1992:99). Esta proposición logró probar por medio de excavaciones arqueológicas, en donde pudo apreciar con estratigrafía las diversas ocupaciones que tuvo el lugar; obteniendo como características principales cada ocupación un tipo de arquitectura y rasgos estilísticos distintos en los tiestos de cerámica hallados, además de la expansión en el terreno de arquitectura que fue aumentando de manera progresiva, al parecer por aumento demográfico de esta época (siglo XI-I a.c.).
Los trabajos realizados, se centraron en la caracterización de las tradiciones formativas locales, por medio de excavaciones en el sitio mencionado de arquitectura monumental del Horizonte Temprano y ocupaciones posteriores y además en la exploración y prospección del valle circundante de Yapatera elaborado por J.C. Bats. (Guffroy 1989).

En base a peculiaridades de la arquitectura y el espacio ocupado y los topos de cerámica, Guffroy propone cuatro fases evolutivas y constructivas en el sitio monumental de Ñañañique que son:

I. LA FASE ÑAÑAÑIQUE:

Esta fase corresponde a los siglos XI - VII a.c. y se puede definir como la primera fase de construcción, porque a esta fase están asociadas los materiales más antiguos. En cuanto a arquitectura las estructuras monumentales de Ñañañique corresponden a un sistema de tres plataformas superficiales superpuestas, de aproximadamente 3.5 m y 9 m. de alto con una superficie respectiva de 5000 m., 3000 m. y 1500 m2 de piedra que las delinea "…La primera de ellas, de mayor extensión, no tiene restos de estructuras visibles en su superficie con excepción de un muro de contención que la delimitaba…". En la segunda plataforma el grosor de los terraplenes varía entre muros de un metro en su parte superior cerca de cuatro metros en la zona del talud… la última estructura conservada en forma de U en el talud se encontraron grandes alineamientos de los bloques rocosos, paralelos, que corresponden a la armadura de una gradería recubierta contiguamente por un enlucido de arcilla" (J. Guffroy 1992:99-100).

Al parecer el sistema de plataformas superpuestas están además relacionadas con otras tradiciones constructivas como la distribución de estructuras en forma de U, pozos ceremoniales, etc. Que tuvieron propagación en la costa central mayormente y que serían pre-Chavín (R. Burger). Lo que hace suponer que Ñañañique por la cronología y los patrones arquitectónicos adoptó las tradiciones constructivas que regionalizó, es decir que tuvieron algunas variaciones de carácter local, pero que no hace que se diferencie totalmente de otros sitios arqueológicos de ese tiempo como Montegrande en Chiclayo y Huacaloma en Cajamarca, ambos sitios investigados por Izumi y E. Terada.
En cuanto a material cerámico de la fase Ñañañique elabora una tipología que consta de cuatro grupos: Local A, Local B y otros dos grupos que comprenden material que representa menos del 10%.

II. FASE PANECILLO:

Esta fase abarca un lapso que va desde el S. VI al S. IV a.C. Arquitectónicamente se caracteriza porque "durante esta fase la plaza central estaba rodeada sobre tres de sus lados por unas cincuenta estructuras (plataformas y edificios) dispersas sobre un área de aproximadamente 20 hectáreas… Sobre las grandes plataformas construidas durante la época anterior, los suelos de esta fase (Panecillo) han desaparecido por causa de la erosión. Su ocupación se comprueba sin embargo, por la presencia de material cerámico panecillo en los sedimentos antiguamente perturbados de la primera de ellas. En paralelo y al oeste de estas plataformas, se instaló una serie de pequeñas terrazas comunicadas por medio de escaleras y que permitían el acceso hasta la cumbre plana de una elevación menor del cerro, donde desapareció toda evidencia de ocupación (J. Guffroy, 1992:106).
En cuanto al material cerámico durante la fase Panecillo se sigue produciendo los mismos grupos estilísticos anteriores: solamente sufren algunos cambios en cuanto a las técnicas de decoración e iconografía.

III. FASE LA ENCANTADA :

Esta fase va del S. IV al S. II a.C. En Ñañañique, el principio de esta época está, marcada por el abandono de este centro monumental que no tendría ningún tipo de reocupación antes de los siglos X a XI d.C., ocupación efectuada por etnias locales (posiblemente Tallanes). El abandono del sitio Cerro Ñañañique parece testimoniar una cierta ruptura con el desarrollo formativo anterior y seguramente cambios importantes en el viejo sistema socio ideológico (bis 1992:110).
En cuanto al material cerámico, Guffroy no pudo elaborar tipología alguna por ser imprecisa.

IV. FASE CHAPICA:
Esta fase está establecida entre los S. II y S. I a.C. No hay ocupación en el Cerro Ñañañique durante esta fase, pero si en una loma cercana llamada Cerro Leonor.
"…En cuanto al material cerámico de esta fase es totalmente diferente en cuanto a la pasta, las formas y las técnicas de decoración de los recipientes de las fases anteriores, cuya tradición desaparece localmente". (bis 1992:110)

ESTADO ACTUAL:

El sitio arqueológico de Ñañañique actualmente se encuentra enterrado luego de las excavaciones arqueológicas efectuadas por la misión francesa de manera exprofesa, pues es una manera de preservar los restos arquitectónicos y no dejarlos a la intemperie por la depredación constante que pudiera tener por el desgaste de los fenómenos temporales. A simple vista, el cerro no perece presentar algún vestigio de interés arqueológico, pero ciertamente guarda un gran valor objetivo por las ganancias que podría significar la puesta en valor del sitio y subjetivo por el significado cultural que tiene para el pueblo; tener cerca uno de los primeros lugares donde sus antepasados fueron conociendo la civilización. En la superficie encontramos material cerámico en abundante cantidad. Lo penoso es que notamos también que parte del cerro próximo a las evidencias ocupacionales ha sido aplanada por lo que se recomienda a las autoridades una urgente labor para el cuidado del sitio; como podría ser colocar un cerco perimétrico que circunde el sitio y legalizar ante el INC la inscripción del promontorio; de lo contrario, el deterioro y la depredación puede poner en riesgo uno de los sitios arqueológicos más importantes de la costa norte y en general del Perú.
El sitio además debe presentar señalización de ser posible, vigilancia para garantizar completamente su vigencia y posible puesta en valor como sitio turístico que genere ingresos a la institución pertinente.

Go to top